El Reencuentro: Hasta siempre…

Abril 8 del 2006

Narración y Fotos

Por Yanira Berríos desde Puerto Rico

Leía el periódico como todos los sábados cuando me encuentro con un anuncio a página completa que decía lo siguiente:

 


¡No lo podía creer! Pensaba que no los volvería a ver, pero casi un año después los chicos se habían acordado de nosotros. Cumpliría un año, 15 de abril de 2005 de la última vez que los vi en su concierto, “El momento del adiós”. Rápido llamé a mi amiga y compañera de trabajo para decirle que los chicos regresaban y ella gritaba de la emoción. Le informé que sería en el Centro de Bellas Artes y que deberíamos comprar Foso ya que estaríamos súper cerca de ellos. Ella me dijo que sí y comenzamos a llamar a “Ticket Center”. Ellos nos informaron que las taquillas de Foso sólo se vendían en Bellas Artes. Así que rápido llamé allá y me informaron que las taquillas de foso sólo las vendería el productor del concierto. Le pedí el número de las oficinas de José Dueño, productor este año y estuve todo el día llamando, pero no contestaron. Quedamos mi amiga y yo que el lunes llamaríamos desde la misma escuela (ambas somos maestras).

El lunes llamamos a primera hora y hablamos con la secretaria del Sr. José Dueño. Nos explicó todo lo que conlleva el comprar taquillas VIP Foso, como ella le llamó. Como se celebran los 25 años del Centro de Bellas Artes, se han hecho una serie de conciertos para beneficio de las personas que compren estos paquetes VIP.

Llegó el gran día. Nos pusimos lo más elegantes, ya que como maestras sabemos que cuando vas al Centro de Bellas Artes, debes ir elegante, no como si fuera una boda, pero sí elegante, ya que es una sala importante. Llegamos casi a las 7:30 p.m. a Bellas Artes. Rápido nos llevaron a nuestro estacionamiento, nos llevaron por la parte de los camerinos de Bellas Artes. Para mi sorpresa me topé con Johnny. Estaba hablando por celular (móvil) vestido bien deportivo. Pensé que me iba a desmayar. No lo podía creer, lo tenía al lado mío. Pero nínguna la interrumpió, seguimos al guía hasta la entrada de los camerinos. Ahí nos vendría a buscar una chica de la producción para llevarnos a otro lugar. De ahí subimos en ascensor al segundo piso. Rápido entramos a un salón, donde de encontraba un “bartender” sirviendo tragos. Nos obsequiaron una camisa con el logo del Reencuentro en la parte del frente y atrás la fecha y lugar del concierto.

A eso de las 8:10 p.m. se dirigió a nosotros en el salón la ayudante directa y secretaria (con la que hablamos para las taquillas) del Sr. José Dueño. Nos explicó que conoceríamos a los chicos luego del concierto ya que sería más fácil. De ahí nos llevaron por el pasillo VIP a la Sala de festivales, donde se realizaría el concierto. Antes de entrar a la Sala, estaba Ricky Meléndez en la puerta de salida a ella, precioso, ya vestido con su ropa para el concierto, se sonrió con nosotros al decirle “Hola”. La emoción entre las fanáticas era evidente. La sala estaba vacía. En el área de Foso ya habían personas sentadas, que no siguieron las instrucciones del concierto. Pero nada, nos pudimos sentar al lado derecho de la tarima (escenario) en primera fila.

Luego de que entramos, dejaron entrar a las demás personas a la Sala. La gente del “Staff” comenzó a poner los micrófonos y pusieron en el piso al pie de cada dos micrófonos, un papel con “tape” con las canciones que cantarían los chicos. Uno de esos papeles estaba frente a nosotras, así que supimos el repertorio desde el primer momento. A unos minutos de llegar las 9:00 p.m. se apagaron las luces y comenzó el concierto. Subió el gran telón del Centro de Bellas Artes, donde tantas veces ellos cantaron siendo unos niños.

Comenzaron con “A volar”. Migue caminaba con dificultad pero cantó de maravillas. A pesar que se le veía con un poco de dolor nunca cambio su energía. Tenía a Johnny y a Ricky frente de mí, no lo podía creer. Nos miraban, se reían y no dejaban de bailar. Lo mismo Ray, René y Charlie. No podía creer que los tenía a frente de mí. Luego siguieron con “Claridad”que siempre ha sido mi canción favorita. Continuaron con “Susana” antes de hacer la primera pausa en el concierto.

 

 

Comenzaron dándonos las gracias por estar presentes. Ray bromeaba diciendo que para el año que viene llamarían al concierto “Good Bye” o decir adiós en diferentes idiomas hasta estar viejitos. Todos comenzamos a reír. Se veían contentos de estar nuevamente con nosotros. Miraban a su público con gran alegría. Yo me quedaba mirándolos como cuando era niña. Con una cara de ilusión que no se iba por días. Siguieron Con “La chipa de la vida”, “Ella – aa”, “Dulces besos”, “Quiero ser” (donde Johnny tuvo que marcarle el tiempo a René porque estaba algo atrás con éste) que René la cantó con mucho sentimiento. Terminaron este segmento con “Lady”. Nuevamente hablaron con nosotros, haciendo chistes y las muchachas le gritaban a Johnny que se quitara la camisa. Migue regresaba cada vez que tenía que cantar y cuando hacían las pausas. No podía bailar y hacía los coros desde la parte derecha del escenario, escondido. Siempre se reía con nosotras, ya que éramos las únicas que lo podíamos ver escondido en el escenario.

Continuaron con “Tú te imaginas” donde Ray nos mostraba lo contento que se sentía al estar nuevamente cantando para nosotros. Siguió “Voy América”, “Zumbador” donde bailamos los viejos bailes de Joselo. Siguió Ricky con “Y yo no bailo” donde se trepó encima de la valla que divide la sección de Foso y la primera fila. La gente agradeció este gesto. Y terminamos el tercer segmento con “Lluvia”. Ahí comenzaron a hablar que ya iban 25 años desde que comenzaron esta aventura. Le decían a Ricky que claro, para él ya eran 30 años el año que viene y que tuvo la suerte que le regalaron un carro, dinero y mucho más. Él, entre pasmado y muerto de la risa, escuchó lo que dijo Johnny que mencionó que cuando él salió del grupo sólo le dieron un disco. Ray dejó a todos callados cuando mencionó que a él sólo le dieron las gracias. Todos comenzamos a reír. Los chicos estuvieron bien parlanchines con la audiencia.

 

 

Luego siguió un segmento de canciones románticas. Comenzó Charlie con una de mis favoritas: “Acércate”. No sé cuántas recuerdan que Telemundo Puerto Rico utilizaba esta canción para un anuncio para la época de los enamorados o San Valentín. Luego siguió Migue con “Por amor” donde se sentó en la tarima, en el lado izquierdo.

Continúo Ray con “Si tú no estás” a quien dedicó a su esposa. Llegó hasta donde ella estaba, le dijo que le amaba y la besó. Todas comenzamos a gritar. Luego llegó Migue con “Cuando pasará”. Los chicos se le unieron y fue una de las canciones más emotivas de la noche. Supuestamente, ahí fue el fin del concierto. Luego de gritar un ratito, regresaron con “Volez Vous”. Siguió “Rock en la televisión” y “Quiero rock”. Siguieron con “Cámbiale las pilas”, “Mi banda toca rock” y terminaron con la entrada de René en su motora. La dejó frente a nosotras y nos llenó de humo, pero nada, la emoción era tanta que no nos importó. Luego se despidieron y de verdad, no queríamos que el concierto se acabara. Fueron 23 canciones en total.

 

Esperamos unos minutos a lo que las personas de la Sala salían. Sólo las personas de VIP Foso nos quedamos dentro. Nos llamaron y salimos por el mismo pasillo que entramos. Habían chicas que querían entrar, pero lamentablemente, fueron claros: “Sólo entrarán los que pagaron por conocerlos”.

Algunas de las excusas que pude escuchar de las chicas es que ellas no sabían de esas taquillas. En cierto modo, si tenían razón. Habían anunciado el concierto, pero sin lo del VIP. Una semana después del anuncio que les presento aquí, fue que lo pusieron.

Nos llevaron al mismo salón. Estuvimos esperando como 30 minutos a lo que los chicos llegaron. Donde yo me encontraba parada, estaba el anuncio de VISA. De ahí me tuve que mover cuando los chicos llegaron. Se acomodaron y las instrucciones fueron que sólo se tomarían las fotos de ellos juntos. Nada de fotos individuales con ellos, de besos ni nada. Imaginen, nuestra ilusión se fue al piso. En lo que se acomodaban para las fotos, las chicas seguían llamándolos para tomarles las fotos, pero después no cabían en la manera en que se habían acomodado. La cosa esa no lastimar a Migue, por su pierna.

 

 

En una Charlie comenzó a gritar: “Ok, ok, ok!!! O nos acomodamos o miren a ver”. Y él mismo comenzó a acomodar a los muchachos. Nos reímos mucho, ya que no fue la última vez que lo hizo. Charlie es una chulería. Pero al rato, las chicas se siguieron metiendo hasta tomarse fotos con ellos grupal. Mi amiga de la escuela superior fue la última que pudo. El representante del Reencuentro la quería sacar y Migue la sujetó y le dijo a él: “Déjala”. Él se molestó y comenzó a decirles que se iban. Creo que fue una falta de respeto para nosotros. Cuando Charlie se iba, lo llamé y le pedí una foto. Igual un “Close up”. Luego, las chicas no los dejaron ir. Me pude retratar con Johnny, súper gracioso. Con Charlie también. Les diré que Charlie es bien loquito, súper chévere y súper guapo. Nunca dijo que no a nadie para una foto, un beso, un abrazo. Igual Johnny. Pero ahí me encontré con Migue, que mi amiga le pidió que le diera un saludo a hermana (que lo ama) por el celular. Él lo hizo con mucho gusto. Yo aproveché y le tomé una foto. Ahí sale el representante de los chicos con su cara de mal humor. De ahí, pues ya se habían llevado a los demás.

 

 

Salimos por el ascensor y al salir por el pasillo, nos los volvemos a encontrar. Ray salía con su esposa, pero no nos dejaron ni acercarnos, había mucha gente. Salimos por el acceso VIP y nos encontramos afuera a muchas fanáticas y me tropecé con alguien especial: Johnny. Ya los chicos iban saliendo para sus autos. Los llevaba su representante. Hablamos con él, se tomó fotos y continuó hacia su carro. Luego salió Ray con su esposa. Luego salió René. Algunas chicas pudieron tomarse una foto con él. Yo le tomé fotos con las chicas.

 

 

En ese momento salieron los músicos, familiares (vimos a los abuelos de Migue), entre otros. Luego salió Migue. Fue el último porque caminaba con un bastón. Como había poquita gente, el primo de Raúl y Ray nos dejó tomarnos fotos con ellos. Hasta la mamá de Migue le hizo el favor a personas de ella misma tomarles las fotos. Hablé con el representante y pude ver que es sumamente chévere. Como nos dijo Raúl, él debe actuar así pues es su trabajo. Migue es un amor, súper humilde, de verdad que lo que veíamos en Menudo de él, era cierto. Nos dio besos, le dimos una carta que la guardó en su bolsillo y nos dio las gracias por venir. Nos despedimos. Fue una noche para el recuerdo. Al fin, después de casi 26 años había conocido a mis ídolos de pequeña. Les puedo asegurar que todavía veo las fotos y no me lo creo. Será una experiencia que guardaré hasta que Dios me llame. Menudo vivirá para siempre en mi corazón. ¡Viva Menudo, viva el Reencuentro, viva Puerto Rico!

 

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